En nuestro municipio, muchas fincas rústicas cuentan con pozos que se usaron o se usan para regar. Sin embargo, muchos de ellos están hoy en desuso y pueden convertirse en una trampa invisible para personas y animales.
Desde el Ayuntamiento de Arnoia hacemos un llamamiento a la colaboración vecinal para evitar accidentes graves.
El peligro oculto
La mayoría de estos pozos no están señalizados. Al tener el brocal a ras de suelo y estar muchas veces rodeados de maleza, son prácticamente invisibles hasta que se está justo delante de ellos. Esto supone un riesgo real de caídas para cualquiera que pase por la zona.
¿Cuál es tu responsabilidad?
Si eres propietario o arrendatario de una finca con pozo, la ley (tanto la del Suelo de Galicia como la de Aguas) obliga a garantizar su seguridad. ¿Qué debes hacer?
- Señalización: Que el pozo sea claramente visible desde la distancia.
- Protección física: Cubrir la entrada del pozo con una tapa segura y resistente.
- Cierres: Vallar el contorno del pozo para evitar el acceso accidental.
Evitemos sucesos graves
La adopción de estas medidas no es solo una cuestión de normativa, es una cuestión de seguridad para todos nuestros vecinos y animales. Recuerda que la responsabilidad ante cualquier situación de riesgo recae sobre los propietarios de las fincas.
Cuidemos nuestro entorno y evitemos riesgos innecesarios. Si tienes dudas sobre cómo proteger un pozo de forma adecuada, puedes consultar en el Ayuntamiento.
- Teléfono: 988 48 69 00
- Correo: info@arnoia.es

